XVIII Aniversario Canonización San Benito Menni

El 21 de noviembre de 1999, hace 18 años, era proclamado santo nuestro Fundador,  Benito Menni. Hoy toda la Familia Hospitalaria compartimos alegría, y damos gracias por su vida y ejemplo.

“Los santos no son superhombres. Son personas que tienen el Amor de Dios en su corazón y comunican esta alegría a los demás.”  Papa Francisco

San Benito Menni supo comunicar el amor de Dios a todos los hombres y mujeres, especialmente a aquellos que más lo necesitaban. A las personas Vulnerables al mundo del sufrimiento Psíquico. La santidad no es otra cosa que reconocer la pasión que movió a un hombre a vivir de manera enamorada la vida y en ella situarse con sus dones y talentos al servicio de los demás. La vida de Benito Menni nos recuerda que estamos llamados a grandes cosas, desde los pequeños detalles de cada día.

Hoy lo Recordamos con especial cariño y le pedimos que interceda por toda la Familia Hospitalaria y nos siga acompañando en la Misión.

“Quien busca a Jesús por María, asegura la paz y la serenidad de su alma.” (c.136)

 

 

https://www.youtube.com/watch?v=tyqK-2KxLQE

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Nuestros talentos al servicio del hermano.

En este domingo, invitados por papa Francisco, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de los Pobres. Con ella se pretende que en nuestra conciencia se produzca un fuerte llamamiento, de modo que estemos cada vez más convencidos de que compartir con los pobres nos permite entender el Evangelio en su verdad más profunda

El lema que nos propone Francisco para esta Jornada es inspirador: «No amemos de palabra sino con obras». El amor que experimentamos en nuestro corazón nos impulsa al servicio, porque el amor no admite escusas, el que quiere amar como amo Jesús, ha de hacer suyo su ejemplo, especialmente cuando se trata de amar a los pobres. El amor debe expresarse en nuestros actos. Hemos de ofrecer una  cercanía sincera, oración y ayuda generosa a tantas personas que, cerca y lejos de nosotros, sufren diversas formas de pobreza que se dan hoy en nuestro mundo.  De esta forma estaremos cumpliendo la Palabra que hoy escuchamos, pues recibimos del Señor unos dones personales que debemos hacer crecer y trasladar a nuestros hermanos. No nos vale conservar igual lo que recibimos, los talentos de cada uno deben estar al servicio de la fraternidad, al servicio de la humanidad. Cualquier otra cosa es “enterrarlos”.

En su mensaje para este día podemos leer: “Estamos llamados, por lo tanto, a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad. Su mano extendida hacia nosotros es también una llamada a salir de nuestras certezas y comodidades, y a reconocer el valor que tiene la pobreza en sí misma. …

Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos: son manos que traen esperanza. Benditas las manos que vencen las barreras de la cultura, la religión y la nacionalidad derramando el aceite del consuelo en las llagas de la humanidad. Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios. …

Invito a toda la Iglesia y a los hombres y mujeres de buena voluntad a mantener, en esta jornada, la mirada fija en quienes tienden sus manos clamando ayuda y pidiendo nuestra solidaridad. Son nuestros hermanos y hermanas, creados y amados por el Padre celestial. Esta Jornada tiene como objetivo, en primer lugar, estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro. Al mismo tiempo, la invitación está dirigida a todos, independientemente de su confesión religiosa, para que se dispongan a compartir con los pobres a través de cualquier acción de solidaridad, como signo concreto de fraternidad. Dios creó el cielo y la tierra para todos; son los hombres, por desgracia, quienes han levantado fronteras, muros y vallas, traicionando el don original destinado a la humanidad sin exclusión alguna.”

Como hermanas hospitalarias hemos recibido el don/carisma de la hospitalidad, para compartirlo y hacerlo crecer, para manifestar en nuestro mundo que Dios misericordioso está presente en nuestra humanidad. Nuestro talento ayuda a que cada hermano, especialmente la persona vulnerable, aquellos que tienen sufrimiento psíquico, se levanten de su dolor y descubran su dignidad, y así construyamos un mundo más justo.

Gracias, Señor Jesús por tantos dones con que nos has enriquecido. No siempre pensamos en ello, pero hoy, te queremos dar las gracias por todos los dones con que Tú nos has enriquecido. Según tu parábola, Señor Jesús, no basta con reconocer que hemos sido agraciados, que tenemos unos dones. Es preciso que eso que Tú nos has dado lo sepamos aumentar. Es preciso que trabajemos para dar crecimiento a todo lo que Tú  has puesto en nosotros. Es preciso que lo que Tú nos has dado lo pongamos al servicio de la humanidad. Lo pongamos al servicio especialmente del pobre. Gracias Señor por el Don de la Hospitalidad. Repito las palabras del Papa “Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos: son manos que traen esperanza. Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios.”

https://www.youtube.com/watch?time_continue=11&v=NXDH1OGxxeE

Mantened la Luz

¡Manteneos alerta, despiertas, porque el señor está cerca!

La parábola de este domingo es una llamada de atención. «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora» (Mt 25,13).

No dejemos que se apague la lámpara de nuestra fe, porque cualquier momento puede ser el último. El Reino está ya aquí, presente. Encendamos nuestras lámparas con el aceite de la fe, de la fraternidad y de la caridad mutua. Encendamos las lámparas con el aceite de la Hospitalidad. Nuestros corazones, llenos de luz, nos permiten vivir la auténtica alegría en el aquí y ahora. Los que viven a nuestro alrededor se verán iluminados y conocerán el gozo de la presencia de Jesús Hospitalario

Jesús nos pide que nunca nos falte el aceite del amor en nuestras lámparas. Vivir atentas porque Jesús llega a nuestras vidas, cuando menos lo esperamos, especialmente en el hermano necesitado y vulnerable. Cuidemos la Luz de su espíritu en nosotras y dejemos que ilumine nuestro mundo.

Vive la Hospitalidad

“Si queréis pues, entrar en ese Banquete de la unión con Jesús, imitad a las Vírgenes prudentes del Evangelio, las cuales tuvieron buen cuidado de tener la lámpara de su corazón bien encendida en el fuego con el aceite de la caridad.” C. 210

https://www.youtube.com/watch?v=4DVC0QVIqX4

Mª Josefa Recio. Amar a Dios, y amar al projimo

«Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley?»  Él le dijo: «”Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser.” Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo.” (Mt,22, 36-39)

 

Todos nuestros deberes como cristianos se resumen en esos dos mandamientos: amar a Dios y amar a los hermanos.  Sólo el que ama a sus hermanos ama a Dios. Y el que no ama a sus hermanos no ama a Dios. No podemos dejar de ver la importancia de  aplicarlo a nuestra vida práctica, a la vida diaria, a las relaciones con nuestros hermanos.  Al escuchar la primera lectura de este domingo nos puede servir de ayuda para comprender mejor en que consiste este amor a Dios y a los hermanos. En ella se nos dice que Dios quiere que se cuide especialmente de los extranjeros, de los huérfanos y de las viudas, de los pobres, de los que no tienen nada con que cubrirse y  termina afirmando que cuando el pobre clame a Dios, “yo lo escucharé porque soy compasivo”. Amar a los hermanos, supone tener un especial cuidado de ellos en todas sus necesidades, especialmente de aquellos que son más pobres, más débiles, más frágiles y vulnerables. Servirles, devolverles su dignidad, respetarlos, acompañarlos, eso es amar a los hermanos.

Esta palabra toca el corazón del Carisma Hospitalaria., nos abre a la parábola del Buen samaritano ¿y quién es mi prójimo?

Pero enmarcado en este día Víspera del Aniversario de Muerte de la Venerable Mª Josefa Recio. No podemos dejar de recordarla como esa mujer que supo vivir estos dos mandamientos en totalidad, hasta dar su vida.

Nos dicen los biógrafos que era la primera en el servicio a las enfermas y se adelantaba siempre para encargarse de lo más penoso. Puesta de rodillas daba de comer, con mucho respeto y dignidad, con amor personal y fraterno,  en espíritu de fe y  con una veneración que servía de modelo a todas sus hermanas. En algunos testimonios sobre su vida podemos escuchar:

“Si en todas las virtudes se distinguió nuestra amada y querida fundadora, parece que la caridad era su principal ornamento, y la que hacia su carácter. Para todas, tanto hermanas como enfermas, demostraba amor de verdadera madre. Nos enseñaba a cuidar y a asear muy bien a las pobres dementes, y hacía que nos fuésemos alternando para que todas aprendiéramos a vestirlas y a arreglarlas, recomendándonos que siempre lo hiciéramos con espíritu de fe y mucho amor”.

“Como eran tantas sus ocupaciones, que le impedían estar constantemente al servicio de las pobres enfermas, acudía todos los días al acto de dar las comidas, y las servía con mucha amabilidad. Para todas tenía una palabrita de aliento y consuelo. Con frecuencia nos exhortaba a que tuviéramos con ellas una ardiente caridad, y que deberíamos asistirlas con veneración, haciéndonos cargo que en la persona de las enfermas, servíamos al mismo Dios”.

La Venerable María Josefa Recio ha sido y es, para todos los que vivimos la Hospitalidad, el modelo de lo que significa VIVIR PARA LOS DEMÁS, DESDE UNA ENTREGA TOTAL. Ella supo amar a Dios y amar al prójimo.

 

Damos gracias en este día por su vida y ejemplo. A su intercesión encomendamos nuestra misión Hospitalaria y la respuesta a la vocación.

Al ejemplo de  Mª Josefa Vive la Hospitalidad

Domund 2017. Se Valiente.

“Siempre damos gracias a Dios por todos vosotros y os tenemos presentes en nuestras oraciones. Ante Dios, nuestro Padre, recordarnos sin cesar la actividad de vuestra fe, el esfuerzo de vuestro amor y el aguante de vuestra esperanza en Jesucristo, nuestro Señor.” (Tes.1, 2-3)

San Pablo agradece a los primeros cristianos de Tesalónica su fe, su esperanza y su amor cristiano, en medio de las grandes dificultades en las que vivían. Si cada uno, como los primeros cristianos, tenemos una fe activa, un amor esforzado y una esperanza firme, siguiendo el ejemplo de Cristo, seremos fermento de Evangelio en nuestro mundo

Celebramos este domingo  la Jornada Mundial de las Misiones, el DOMUND. Esta Jornada viene celebrándose desde 1926 y tiene como finalidad, en palabras del Papa Francisco   “animar y profundizar la conciencia misionera de cada bautizado y de cada comunidad, ya sea llamando a la necesidad de una formación misionera más profunda de todo el Pueblo de Dios, ya sea alimentando la sensibilidad de las comunidades cristianas a ofrecer su ayuda para favorecer la difusión del Evangelio en el mundo.”

En el Pregón para este Domund 2017 podeos escuchar:

“Los misioneros. Son esos seres elegidos para soportar las dificultades. Bravos y obedientes hijos dotados de paciencia y fortaleza. Benevolentes con las debilidades. Ejemplos de resistencia moral. Muestran diariamente cómo la compasión activa está en las entrañas de su misión y va más allá de la solidaridad… Héroes anónimos, que en sus viajes al infierno acaban por alcanzar el cielo al juntar con ternura sus manos a otras manos… En estos casi cien años de celebración del Domund, la labor hecha por los misioneros está rodeada de silencio, y aun así no falta la alegría en su misión, a pesar de que puedan tener el pecho descarnado por muchas ausencias, o porque hayan tenido fisuras en su integridad o propósitos a causa de sus dudas, que no son otra cosa que la consecuencia inherente a la honestidad. Si preguntáramos a cada uno de ellos por su labor, seguro que nos dirían que todo lo que hacen o han hecho merece la pena….  La belleza que provocan los pequeños gestos humanitarios regenera el mundo, y el amor lo salva.”

Hoy damos gracias por tantos misioneros que entregan su vida en el anuncio del Evangelio, algunos fuera de sus países, pero también aquellos que se entregan a la misión desde lugares más cercanos. Todos estamos llamados, con nuestros gestos, palabras, actitudes a ser mensajeros de la buena noticia del evangelio, ser testigos de fraternidad y misericordia. Porque la misión está en el corazón de la fe cristiana.  Vive la Hospitalidad.

Se Valiente, la misión te espera

Semana Misionera Hospitalaria

Con motivo de la celebración del DOMUND, Del 16 al 22 de octubre celebramos la Semana Misionera Hospitalaria, en colaboración con los Hermanos de San Juan de Dios, bajo el lema “La Hospitalidad consecuencia de la fe cristiana”. La familia Hospitalaria queremos recordar en estos días a tantos misioneros que recorren el mundo llevando la misericordia del Señor, anunciando la buena noticia con Valentía.

En estos días nos acordamos especialmente de todos ellos y rezamos para que el Señor les siga dando fuerza y acompañando en esta intensa tarea de Evangelización por todos los lugares del mundo.

En su mensaje para el domund el Papa dice: “Los jóvenes son la esperanza de la misión. La persona de Jesús y la Buena Nueva proclamada por él siguen fascinando a muchos jóvenes. Ellos buscan caminos en los que poner en práctica el valor y los impulsos del corazón al servicio de la humanidad. “Son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado […]. ¡Qué bueno es que los jóvenes sean “callejeros de la fe”, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra!”

A los Jovenes os invitamos a vivir con Valentia nuestra misison Hospitalaria.

Os dejamos un enlace al material para las oraciones.

http://www.hospitalarias.org/wp-content/uploads/2017-Semana-Misionera-Hospitalaria-FINAL-Spa.pdf

“Si” al Amor

El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. ‘Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis  novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda’. Mt, 22

 

El Papa Francisco  en su  homilía de este domingo, donde se han canonizado a varios santos y mártires decía:

“si se pierde el amor, la vida cristiana se vuelve estéril, se convierte en un cuerpo sin alma, una moral imposible, un conjunto de principios y leyes que hay que mantener sin saber por qué. En cambio, el Dios de la vida aguarda una respuesta de vida, el Señor del amor espera una respuesta de amor”.

“Los santos hoy canonizados nos señalan este camino. Ellos no han dicho “sí’ al amor con palabras por un poco de tiempo, sino con la vida y hasta el final”,  el Papa resaltaba que  “su vestido cotidiano ha sido el amor de Jesús, ese amor de locura con que nos ha amado hasta el extremo, que ha dado su perdón y sus vestiduras a quien lo estaba crucificando”.

Seguidamente invitó a los fieles que llenaban la plaza a comprender su vida cristiana como “una historia de amor con Dios”, donde nadie tiene una “invitación en exclusiva”. Sirviéndose de la parábola evangélica del banquete de bodas, nos recuerda que  Dios “no resigna, sino que sigue invitando. Frente a los ‘no’, no da un portazo sino que incluye aún a más personas”.

Frente a no responder a esta invitación a esta fiesta nos llama a todos a revestirnos del “hábito del amor”  Vivir la Hospitalidad nos pide a cada uno mirar con ojos enamorados: de la vida, de la naturaleza, de cada persona, con a San Benito Menni decir: “no quiero ni puedo vivir sino amando a Jesús, y que antes quiero mil veces morir que dejar de amarle un solo instante con toda mi alma, mis fuerzas, mis potencias, mis sentidos, mi vida mi respiración, mis movimientos, mis pensamientos, mis palabras mis huesos, mi corazón, mi todo.Esta es toda la filosofía y no quiero otra hasta morir” C. 147.

Con santa teresa , hoy que se inicia el Jubileo Teresiano, también cantamos…

https://www.youtube.com/watch?v=0YAbS_SZurU&list=RD0YAbS_SZurU&t=8