¡Cristo vive! ¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!

Cristo-vive-3¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN! ¡Alegraos! ¡Cristo vive!

Hoy es un día de fiesta y alegría. ¡El Señor ha resucitado!

Creer en el Resucitado es confiar en una vida donde ya no habrá pobreza ni dolor, nadie estará triste, nadie tendrá que llorar.
Creer en el Resucitado es acercarnos con esperanza a tantas personas sin salud, enfermos crónicos, discapacitados físicos y psíquicos, personas hundidas en la depresión, cansadas de vivir y de luchar.
Creer en el Resucitado es entrar en Su Corazón y descansar, poder depositar dentro de El, todo lo que nos duele.
Es adentrarnos en el Dios de la Misericordia que nos acoge por entero con nuestras luces y sombras.

Hoy ya todo cobra sentido ¿no crees? Dios ha dado una respuesta contundente a cada uno de nosotros. La resurrección es una larga marcha que nos invita a creer y madurar como adultos en nuestra fe. Ese compromiso de fe y esa apuesta por seguir avanzando como Pedro o Juan y llevando la gran alegría, el gran acontecimiento de la resurrección de Cristo a todos los lugares.

Sábado Santo… acompañemos a María

Hoy es Sábado Santo. Ya es de mañana, de nuevo la luz, el sol sale. Cristo ha muerto. Es un día de serena expectación, de preparación orante para la resurrección. Permanece todavía el dolor, aunque no tenga la misma intensidad del día anterior.
Ya ha amanecido, ya hemos olvidado la noche. Deja que entre los rayos de luz que hay en tanto sol como tienes a tu alrededor, ofrece tu luz a los que todavía pueden estar en tinieblas. Un nuevo día, un nuevo sol, una nueva oportunidad para la vida… para demostrar a los demás de quién eres, quién es el motor de tu vida. No es tiempo perdido, sabemos que vuelves, conocemos tu rastro, seguimos tus huellas.
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El sábado es también el día de acompañar a María, a la Madre que permaneció firme y fiel al pie de la cruz, que no abandonó a su hijo. En su dolor, acompañemos a vivir en estas horas de trance, con la esperanza puesta en que algo mucho más grande que la muerte comenzará a iluminar…

Viernes Santo: misterio de la vida y la muerte

Hoy es Viernes Santo. Hoy los cristianos nos reunimos para orar ante la cruz, ante la expresión máxima del amor: “Nadie tiene  amor más grande que el que da la vida por sus amigos”.
Hoy Jesús entrega su vida, nadie se la ha quitado, fue fiel en su donación hasta el final y sigue siendo regalo para cada uno de  nosotros.
Hoy, nos presentamos ante el Señor con un corazón misericordioso y Hospitalario, un corazón dispuesto para acoger la llamada que diariamente nos hace Jesús de sanar las heridas de nuestro mundo.
Que hoy tengamos también presentes a tantas personas, hombres, mujeres y pueblos,que hoy siguen viviendo su pasión. Queremos escuchar desde ellos su Palabra: “Yo he venido para que tengan vida y vida en abundancia”.
Viernes Santo, día de oración, de silencio y de acoger la presencia de Dios en medio del misterio de la vida y de la muerte que se nos va a revelar.
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ORACIÓN

El camino de la cruz ha llegado a su fin.
Todo queda terminado, consumado.
Por eso, “reclinando la cabeza, entregó el Espíritu”.
Ante este Cristo muerto quiero descubrir, vivir,
celebrar y experimentar que Dios es amor,
y que Él nos amó primero.
Ahora tengo razones para amar,
porque he sido testigo de que el amor existe,
de que el amor es verdad,
de que el amor es Dios que nos ha amado sin excluir a nadie.
Me toca ahora amar a mí dándome,
haciéndome pequeño, perdonando,
poniendo la otra mejilla, que es lo contrario de pisar,
humillar, herir, rechazar.
Porque ya está bien de despilfarrar vida,
de echar por tierra tanta capacidad de ilusión y de bien.
Déjame que a tu lado ponga mi cruz, oh Cristo.
Deja que mi sangre se mezcle con la tuya.
Que nunca desde mi cruz blasfeme,
pensando que son estériles el dolor
y la muerte que me cosen a ella.
Que no malgaste mi dolor y mis horas.
Que descubra que tu muerte es mi vida.

Jueves Santo: amor entregado hasta el extremo

Hoy es Jueves Santo, día del amor fraterno, día de la entrega absoluta, del amor hasta el extremo.
Hoy Jesús nos hace el mayor regalo: su propia vida nos la regala en la Eucaristía y se parte y se reparte por cada uno de nosotros.
Además, con su ejemplo, nos enseña la importancia del darse a los demás, de la entrega al que sufre, de la misericordia.
Jesús, al lavar los pies a sus discípulos, no sólo hace un gesto de amor y de servicio, sino de aceptación de toda la persona. Lavar los pies a alguien es aceptarle tal como es, empezando por sus defectos, por su miseria. Lavar los pies a alguien es reconocerle como superior. Jesús no tuvo ningún reparo, aunque era un gesto de humillación. Él mismo nos propone hoy hacerlo entre nosotros: estar dispuestos a acercarnos al que huele mal, al que está inválido, al que está enfermo, es ahí donde también estaremos lavando los pies.
¡FELIZ DÍA DEL AMOR FRATERNO!

24 de Marzo, día vocacional

Sin títuloHoy es día 24 de Marzo, y como cada 24 del mes, dedicamos el día a rezar especialmente por las vocaciones a la vida hospitalaria: a la vida religiosa o a la vida laical, pero siempre desde el carisma de la Hospitalidad.

Los interrogantes sobre nuestra misión hoy, no pueden tender la más pequeña sombra sobre lo que en ella es esencial. Para conocer en qué consiste, qué actitudes requiere, cómo debemos situarnos en la realización de nuestra misión, no tenemos otro paradigma que a Jesús tal como ha sido visto por aquellos a quienes ha puesto el Señor para iniciar y guiar nuestro camino carismático en la Iglesia: nuestro P. Fundador, nuestras primeras hermanas y San Juan de Dios.

Es verdad, que para poder cumplir el encargo del Señor, ·anda y haz tú lo mismo”, necesitamos el mismo amor. Pero no estamos desasistidos en esto, pues “el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu que se nos ha dado” Rm 5,5

fuente-cascada-jardin-plantasNo busquemos otra fuente sino aquélla que brota de la entrañable misericordia del Padre, ni pensemos apoyarnos en otra roca sino en la que ha sido puesta como piedra angular. Ha de ser en “el retorno constante a las fuentes de toda vida cristiana y a la primigenia inspiración de nuestro Instituto dónde y cómo pueda renovarse nuestra vida” .cf.PC,2

8 MARZO, FIESTA DE SAN JUAN DE DIOS

Hoy, 8 de Marzo, celebramos la fiesta de San Juan de Dios. Para toda la Familia Hospitalaria es un día muy especial. Que su vida y su experiencia de la misericordia de Dios, siga alentando la vida y obra de nuestra congregación y sea un ejemplo de misericordia para todos los que formamos parte de esta familia.

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24 de Febrero, Día vocacional

2016-02-08_1401Como cada 24 de cada mes, dedicamos nuestra oración a rezar especialmente por las vocaciones a la vida hospitalaria. En este mes de Febrero, en el que celebramos la vida consagrada, lo hacemos parándonos a reflexionar sobre nuestra fe y nuestra experiencia de fe, porque nuestra vida, nuestro ejemplo, nuestro testimonio puede ser también cauce para otras personas que sienten la llamada del Señor.

El programa de Jesús es Buena Noticia. El lugar preferencial de su mensaje lo ocupan los pobres y los marginados. Nos preguntamos ahora si somos ajenos a este mensaje o, si por el contrario, el evangelio sigue siendo lo que guía nuestros pasos. SI Jesús viniera hoy a nuestra comunidad…

• Nos hablaría de la acción del Espíritu. Cómo toda su vida ha sido un dejarse guiar por su acción y su impulso. Necesitamos dejar hueco en nuestra vida para escuchar su voz y actuar según sus inspiraciones.
¿Tengo presente la acción del Espíritu Santo en mi vida? ¿Siento que toda acción evangelizadora brota de él y de su inspiración?

• Detallaría que los marginados (los pobres, los enfermos,…) tienen un lugar especial en el Evangelio. Son su pasión y el sentido de su vida. El evangelio es para todos sin exclusión. Nos llamaría a abrir caminos de vida para ellos.
¿Son las personas enfermas y necesitadas lugar preferente de encuentro con Jesús?

• Nos narraría que no fue fácil cuanto vivió en Nazaret pero que, aun así, este es el camino de la verdad. Nos explicaría que se abrió paso sin temor ante sus paisanos porque, guiado por el Espíritu, estaba convencido de que era portador del anuncio de gracia y de justicia de Dios.
¿Vivo con dificultad el testimonio de mi fe? ¿Por qué? A pesar de todo, ¿estoy convencido interiormente de que Dios va obrando en medio de nuestras dificultades?

Gracias al Señor, que tanto nos favorece, y es un nuevo mo-tivo para que le correspondamos con gran fidelidad, y en espíritu de obediencia, pobreza, abnegación y humildad, en espíritu de oración, con gran desconfianza de nosotros pero con una confianza grande, grandísima y sin límite en la bondad y misericordia del Señor; cuyo poder nos sostendrá, con infinita fortaleza en todos los trabajos. ¡Jesús, dadnos trabajos y tribulaciones, pero juntamente con la fuerza para sufrirlos!

San Benito Menni c.329