San Benito Menni

Hoy, 24 de Abril celebramos la fiesta de San Benito Menni, nuestro fundador, profeta de hospitalidad y motor que continúa animando nuestro SER y VIVIR desde la HOSPITALIDAD.

San Benito Menni es una invitación viva a que nos demos a los demás, especialmente a los más pobres. En sus palabras acogemos esta invitación: “Gastemos nuestra vida trabajando por los más pobres, que cuanto más lo son, representan más al Señor”.

 

Su legado nos evoca a llegar a los espacios y personas donde otros no llegan, siendo testigos entusiasmados de la Buena Noticia,  para recrear el carisma de la Hospitalidad.

Acojamos esta llamada a transformas el mundo herido desde el calor del corazón que acoge, acompaña Que seamos siempre testigos de este amor misericordioso de Dios a todas las personas que sufren, al estilo de San Benito, y hagamos de la Hospitalidad nuestra seña de identidad

Hoy la presencia de San Benito llena nuestro corazón  Que san Benito nos contagie un poco de ese amor ardiente al hermano en el servicio hospitalario.

Que el Señor siga llamando a muchas jóvenes para la vida religiosa hospitalaria y que todos juntos, hermanas y laicos, sigamos recreando el carisma de la Hospitalidad.
Unidos en la alegría y la celebración.

¡FELIZ DÍA PARA TODOS!

 

“Servir y amar a Jesús

y trabajar por estar en íntima unión con El,

a fin de sacar de ese abismo de bondad y misericordia

todos los tesoros de gracias de que tenemos necesidad”

(c443)

Anuncios

Y se puso a servirles

Él se acercó, la cogió de la mano y la levantó.

Se le pasó la fiebre y se puso a servirles

 

Con esta acción sanadora, Jesús llama a la suegra de pedro para ser la primera mujer discípula. También hoy nos lama a nosotros, en verdadero encuentro con Jesús nos lleva a servir como él.

En tus manos, Jesús, ponemos nuestras heridas. Tómanos de la mano. Ponnos de pie. Capacítanos para el servicio a nuestros hermanos.

“Yo dormía y soñé que la vida era alegría. Me desperté y vi que la vida era servicio. Serví y comprendí que el servicio era alegría.”  Rabindranath Tagore

Soñé que la comunidad de los discípulos de Jesús predicábamos la Buena Noticia de la salvación con alegría, como una propuesta amable de liberación y como un camino de vida, y que en esta tarea se nos pasaban los días sin tener tiempo que perder. Soñé que entre todos nos dedicábamos al servicio de los más pobres, a consolar a los que estaban tristes, a estar atentos para ver a dónde se necesitaba ayuda, y que siempre estábamos dispuestos a echar una mano.

Estamos llamados a Servir y Practicar la Hospitalidad.

 

“Solo hay una cosa que merece estima  Servir y Amar”. (San Benito Menni)

 

 

 

Escuchemos

Ojalá escuchéis hoy la voz del Señor. Escuchemos, el Señor continuamente nos esta llamando, somos invitados a vivir atentos a la voz del Señor. Dios nos habla de muchas maneras: a través de otras personas, a través de los acontecimientos de la vida, nos habla en cada persona que sufre. Que cada uno de nosotros escuchemos la voz del Señor y, con corazón dócil, procuremos ser fieles a nuestra vocación y servir al Señor.

Abramos nuestros  ojos y ayudemos también a  descubrir a los testigos de la vida y la liberación a nuestro alrededor. Ellos son los profetas que iluminan nuestro caminar para que sigamos las huellas de Jesús, seamos también nosotras profetas que hablan con la autoridad que nace del Espíritu de Jesús. Una autoridad que es desde la sencillez y humildad, desde lo pequeño, desde la coherencia de una vida de servicio.

Escuchemos la vida.

Mantened la Luz

¡Manteneos alerta, despiertas, porque el señor está cerca!

La parábola de este domingo es una llamada de atención. «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora» (Mt 25,13).

No dejemos que se apague la lámpara de nuestra fe, porque cualquier momento puede ser el último. El Reino está ya aquí, presente. Encendamos nuestras lámparas con el aceite de la fe, de la fraternidad y de la caridad mutua. Encendamos las lámparas con el aceite de la Hospitalidad. Nuestros corazones, llenos de luz, nos permiten vivir la auténtica alegría en el aquí y ahora. Los que viven a nuestro alrededor se verán iluminados y conocerán el gozo de la presencia de Jesús Hospitalario

Jesús nos pide que nunca nos falte el aceite del amor en nuestras lámparas. Vivir atentas porque Jesús llega a nuestras vidas, cuando menos lo esperamos, especialmente en el hermano necesitado y vulnerable. Cuidemos la Luz de su espíritu en nosotras y dejemos que ilumine nuestro mundo.

Vive la Hospitalidad

“Si queréis pues, entrar en ese Banquete de la unión con Jesús, imitad a las Vírgenes prudentes del Evangelio, las cuales tuvieron buen cuidado de tener la lámpara de su corazón bien encendida en el fuego con el aceite de la caridad.” C. 210

https://www.youtube.com/watch?v=4DVC0QVIqX4

“Si” al Amor

El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. ‘Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis  novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda’. Mt, 22

 

El Papa Francisco  en su  homilía de este domingo, donde se han canonizado a varios santos y mártires decía:

“si se pierde el amor, la vida cristiana se vuelve estéril, se convierte en un cuerpo sin alma, una moral imposible, un conjunto de principios y leyes que hay que mantener sin saber por qué. En cambio, el Dios de la vida aguarda una respuesta de vida, el Señor del amor espera una respuesta de amor”.

“Los santos hoy canonizados nos señalan este camino. Ellos no han dicho “sí’ al amor con palabras por un poco de tiempo, sino con la vida y hasta el final”,  el Papa resaltaba que  “su vestido cotidiano ha sido el amor de Jesús, ese amor de locura con que nos ha amado hasta el extremo, que ha dado su perdón y sus vestiduras a quien lo estaba crucificando”.

Seguidamente invitó a los fieles que llenaban la plaza a comprender su vida cristiana como “una historia de amor con Dios”, donde nadie tiene una “invitación en exclusiva”. Sirviéndose de la parábola evangélica del banquete de bodas, nos recuerda que  Dios “no resigna, sino que sigue invitando. Frente a los ‘no’, no da un portazo sino que incluye aún a más personas”.

Frente a no responder a esta invitación a esta fiesta nos llama a todos a revestirnos del “hábito del amor”  Vivir la Hospitalidad nos pide a cada uno mirar con ojos enamorados: de la vida, de la naturaleza, de cada persona, con a San Benito Menni decir: “no quiero ni puedo vivir sino amando a Jesús, y que antes quiero mil veces morir que dejar de amarle un solo instante con toda mi alma, mis fuerzas, mis potencias, mis sentidos, mi vida mi respiración, mis movimientos, mis pensamientos, mis palabras mis huesos, mi corazón, mi todo.Esta es toda la filosofía y no quiero otra hasta morir” C. 147.

Con santa teresa , hoy que se inicia el Jubileo Teresiano, también cantamos…

https://www.youtube.com/watch?v=0YAbS_SZurU&list=RD0YAbS_SZurU&t=8

 

Una Misión desde Cristo

Iniciamos el mes de Octubre, un mes misionero… el papa en su mensaje para este Domund nos dice:

<< Esta Jornada nos invita a reflexionar de nuevo sobre la misión en el corazón de la fe cristiana. De hecho, la Iglesia es misionera por naturaleza;…

La misión de la Iglesia está animada por una espiritualidad de éxodo continuo. Se trata de “salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 20). La misión de la Iglesia estimula una actitud de continua peregrinación a través de los diversos desiertos de la vida, a través de las diferentes experiencias de hambre y sed, de verdad y de justicia…

Los jóvenes son la esperanza de la misión. La persona de Jesús y la Buena Nueva proclamada por él siguen fascinando a muchos jóvenes. Ellos buscan caminos en los que poner en práctica el valor y los impulsos del corazón al servicio de la humanidad. “Son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado […]. ¡Qué bueno es que los jóvenes sean “callejeros de la fe”, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra!…>>

No hay misión pequeña si el Amor es grande…

Y la liturgia de este domingo nos regala estas bellas palabra del apóstol san Pablo: “Manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús.”Flp.2

Tengamos los sentimientos de Cristo Jesús. Para realizar nuestra misión miremos a Cristo y aprendamos de sus actitudes, palabras, sentimientos. Por mucho que hagamos y trabajemos por el Reino, si no lo hacemos desde el amor al hermano, desde la humildad, de nada nos sirve. Por que los pequeños, los pobres son los predilectos del señor y Jesús nos pide que vivamos abiertos a las necesidades de los demás, que busquemos el interés, el bien de los hermanos.

Dios te ha regalado hermanos para que cuides de ellos…

Nuestra Misión; La Hospitalidad es ser reflejo, testigos de que cristo misericordioso, buen Samaritano, permanecer vivo en medio de nosotros.

Vivamos la Hospitalidad desde Cristo,  desde nuestro Si  de cada día.

 

Desde El en Hospitalidad

Me sedujiste señor… y mi alama tiene ansia de ti, sed de conocerte, amarte y darte a conocer a mis Hermanos.  Hoy nos dices quien quiera seguirme que tome su Cruz… Si, seguirte conlleva tomar las cruces de nuestra vida y pero esa cruz es llevadera porque tú nos sostienes.  Me enseñas que la cruz no es un camino  para “conseguir” el cielo, sino Vida derramada por hacer verdad Tu sueño. Al comienzo de este nuevo curso, es bueno pedirle al Señor que nos siga dando la fuerza para continuar en este camino del amor. Que le de cuerda a nuestros relojes, que espabile nuestro corazón, que abra nuestros oídos… que nos enseñe a hacer el camino desde Él.

Convencidos de que el Señor sigue llamando a cada uno a una misión, a una vocación y a un estilo de vida, religiosas y laicos estamos llamados a realizar juntos la obra hospitalaria desde el compromiso, la entrega y la confianza en que el Señor nos alienta y acompaña. ¿Cuál es tu compromiso?

 Vive La Hospitalidad desde Él