Nuestros talentos al servicio del hermano.

En este domingo, invitados por papa Francisco, la Iglesia celebra la Jornada Mundial de los Pobres. Con ella se pretende que en nuestra conciencia se produzca un fuerte llamamiento, de modo que estemos cada vez más convencidos de que compartir con los pobres nos permite entender el Evangelio en su verdad más profunda

El lema que nos propone Francisco para esta Jornada es inspirador: «No amemos de palabra sino con obras». El amor que experimentamos en nuestro corazón nos impulsa al servicio, porque el amor no admite escusas, el que quiere amar como amo Jesús, ha de hacer suyo su ejemplo, especialmente cuando se trata de amar a los pobres. El amor debe expresarse en nuestros actos. Hemos de ofrecer una  cercanía sincera, oración y ayuda generosa a tantas personas que, cerca y lejos de nosotros, sufren diversas formas de pobreza que se dan hoy en nuestro mundo.  De esta forma estaremos cumpliendo la Palabra que hoy escuchamos, pues recibimos del Señor unos dones personales que debemos hacer crecer y trasladar a nuestros hermanos. No nos vale conservar igual lo que recibimos, los talentos de cada uno deben estar al servicio de la fraternidad, al servicio de la humanidad. Cualquier otra cosa es “enterrarlos”.

En su mensaje para este día podemos leer: “Estamos llamados, por lo tanto, a tender la mano a los pobres, a encontrarlos, a mirarlos a los ojos, a abrazarlos, para hacerles sentir el calor del amor que rompe el círculo de soledad. Su mano extendida hacia nosotros es también una llamada a salir de nuestras certezas y comodidades, y a reconocer el valor que tiene la pobreza en sí misma. …

Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos: son manos que traen esperanza. Benditas las manos que vencen las barreras de la cultura, la religión y la nacionalidad derramando el aceite del consuelo en las llagas de la humanidad. Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios. …

Invito a toda la Iglesia y a los hombres y mujeres de buena voluntad a mantener, en esta jornada, la mirada fija en quienes tienden sus manos clamando ayuda y pidiendo nuestra solidaridad. Son nuestros hermanos y hermanas, creados y amados por el Padre celestial. Esta Jornada tiene como objetivo, en primer lugar, estimular a los creyentes para que reaccionen ante la cultura del descarte y del derroche, haciendo suya la cultura del encuentro. Al mismo tiempo, la invitación está dirigida a todos, independientemente de su confesión religiosa, para que se dispongan a compartir con los pobres a través de cualquier acción de solidaridad, como signo concreto de fraternidad. Dios creó el cielo y la tierra para todos; son los hombres, por desgracia, quienes han levantado fronteras, muros y vallas, traicionando el don original destinado a la humanidad sin exclusión alguna.”

Como hermanas hospitalarias hemos recibido el don/carisma de la hospitalidad, para compartirlo y hacerlo crecer, para manifestar en nuestro mundo que Dios misericordioso está presente en nuestra humanidad. Nuestro talento ayuda a que cada hermano, especialmente la persona vulnerable, aquellos que tienen sufrimiento psíquico, se levanten de su dolor y descubran su dignidad, y así construyamos un mundo más justo.

Gracias, Señor Jesús por tantos dones con que nos has enriquecido. No siempre pensamos en ello, pero hoy, te queremos dar las gracias por todos los dones con que Tú nos has enriquecido. Según tu parábola, Señor Jesús, no basta con reconocer que hemos sido agraciados, que tenemos unos dones. Es preciso que eso que Tú nos has dado lo sepamos aumentar. Es preciso que trabajemos para dar crecimiento a todo lo que Tú  has puesto en nosotros. Es preciso que lo que Tú nos has dado lo pongamos al servicio de la humanidad. Lo pongamos al servicio especialmente del pobre. Gracias Señor por el Don de la Hospitalidad. Repito las palabras del Papa “Benditas las manos que se abren para acoger a los pobres y ayudarlos: son manos que traen esperanza. Benditas las manos que se abren sin pedir nada a cambio, sin «peros» ni «condiciones»: son manos que hacen descender sobre los hermanos la bendición de Dios.”

https://www.youtube.com/watch?time_continue=11&v=NXDH1OGxxeE

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Mantened la Luz

¡Manteneos alerta, despiertas, porque el señor está cerca!

La parábola de este domingo es una llamada de atención. «Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora» (Mt 25,13).

No dejemos que se apague la lámpara de nuestra fe, porque cualquier momento puede ser el último. El Reino está ya aquí, presente. Encendamos nuestras lámparas con el aceite de la fe, de la fraternidad y de la caridad mutua. Encendamos las lámparas con el aceite de la Hospitalidad. Nuestros corazones, llenos de luz, nos permiten vivir la auténtica alegría en el aquí y ahora. Los que viven a nuestro alrededor se verán iluminados y conocerán el gozo de la presencia de Jesús Hospitalario

Jesús nos pide que nunca nos falte el aceite del amor en nuestras lámparas. Vivir atentas porque Jesús llega a nuestras vidas, cuando menos lo esperamos, especialmente en el hermano necesitado y vulnerable. Cuidemos la Luz de su espíritu en nosotras y dejemos que ilumine nuestro mundo.

Vive la Hospitalidad

“Si queréis pues, entrar en ese Banquete de la unión con Jesús, imitad a las Vírgenes prudentes del Evangelio, las cuales tuvieron buen cuidado de tener la lámpara de su corazón bien encendida en el fuego con el aceite de la caridad.” C. 210

https://www.youtube.com/watch?v=4DVC0QVIqX4

Semana Misionera Hospitalaria

Con motivo de la celebración del DOMUND, Del 16 al 22 de octubre celebramos la Semana Misionera Hospitalaria, en colaboración con los Hermanos de San Juan de Dios, bajo el lema “La Hospitalidad consecuencia de la fe cristiana”. La familia Hospitalaria queremos recordar en estos días a tantos misioneros que recorren el mundo llevando la misericordia del Señor, anunciando la buena noticia con Valentía.

En estos días nos acordamos especialmente de todos ellos y rezamos para que el Señor les siga dando fuerza y acompañando en esta intensa tarea de Evangelización por todos los lugares del mundo.

En su mensaje para el domund el Papa dice: “Los jóvenes son la esperanza de la misión. La persona de Jesús y la Buena Nueva proclamada por él siguen fascinando a muchos jóvenes. Ellos buscan caminos en los que poner en práctica el valor y los impulsos del corazón al servicio de la humanidad. “Son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado […]. ¡Qué bueno es que los jóvenes sean “callejeros de la fe”, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra!”

A los Jovenes os invitamos a vivir con Valentia nuestra misison Hospitalaria.

Os dejamos un enlace al material para las oraciones.

http://www.hospitalarias.org/wp-content/uploads/2017-Semana-Misionera-Hospitalaria-FINAL-Spa.pdf

“Si” al Amor

El Reino de los Cielos es semejante a un rey que celebró el banquete de bodas de su hijo. ‘Mirad, mi banquete está preparado, se han matado ya mis  novillos y animales cebados, y todo está a punto; venid a la boda’. Mt, 22

 

El Papa Francisco  en su  homilía de este domingo, donde se han canonizado a varios santos y mártires decía:

“si se pierde el amor, la vida cristiana se vuelve estéril, se convierte en un cuerpo sin alma, una moral imposible, un conjunto de principios y leyes que hay que mantener sin saber por qué. En cambio, el Dios de la vida aguarda una respuesta de vida, el Señor del amor espera una respuesta de amor”.

“Los santos hoy canonizados nos señalan este camino. Ellos no han dicho “sí’ al amor con palabras por un poco de tiempo, sino con la vida y hasta el final”,  el Papa resaltaba que  “su vestido cotidiano ha sido el amor de Jesús, ese amor de locura con que nos ha amado hasta el extremo, que ha dado su perdón y sus vestiduras a quien lo estaba crucificando”.

Seguidamente invitó a los fieles que llenaban la plaza a comprender su vida cristiana como “una historia de amor con Dios”, donde nadie tiene una “invitación en exclusiva”. Sirviéndose de la parábola evangélica del banquete de bodas, nos recuerda que  Dios “no resigna, sino que sigue invitando. Frente a los ‘no’, no da un portazo sino que incluye aún a más personas”.

Frente a no responder a esta invitación a esta fiesta nos llama a todos a revestirnos del “hábito del amor”  Vivir la Hospitalidad nos pide a cada uno mirar con ojos enamorados: de la vida, de la naturaleza, de cada persona, con a San Benito Menni decir: “no quiero ni puedo vivir sino amando a Jesús, y que antes quiero mil veces morir que dejar de amarle un solo instante con toda mi alma, mis fuerzas, mis potencias, mis sentidos, mi vida mi respiración, mis movimientos, mis pensamientos, mis palabras mis huesos, mi corazón, mi todo.Esta es toda la filosofía y no quiero otra hasta morir” C. 147.

Con santa teresa , hoy que se inicia el Jubileo Teresiano, también cantamos…

https://www.youtube.com/watch?v=0YAbS_SZurU&list=RD0YAbS_SZurU&t=8

 

Una Misión desde Cristo

Iniciamos el mes de Octubre, un mes misionero… el papa en su mensaje para este Domund nos dice:

<< Esta Jornada nos invita a reflexionar de nuevo sobre la misión en el corazón de la fe cristiana. De hecho, la Iglesia es misionera por naturaleza;…

La misión de la Iglesia está animada por una espiritualidad de éxodo continuo. Se trata de “salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio” (Exhort. ap. Evangelii gaudium, 20). La misión de la Iglesia estimula una actitud de continua peregrinación a través de los diversos desiertos de la vida, a través de las diferentes experiencias de hambre y sed, de verdad y de justicia…

Los jóvenes son la esperanza de la misión. La persona de Jesús y la Buena Nueva proclamada por él siguen fascinando a muchos jóvenes. Ellos buscan caminos en los que poner en práctica el valor y los impulsos del corazón al servicio de la humanidad. “Son muchos los jóvenes que se solidarizan ante los males del mundo y se embarcan en diversas formas de militancia y voluntariado […]. ¡Qué bueno es que los jóvenes sean “callejeros de la fe”, felices de llevar a Jesucristo a cada esquina, a cada plaza, a cada rincón de la tierra!…>>

No hay misión pequeña si el Amor es grande…

Y la liturgia de este domingo nos regala estas bellas palabra del apóstol san Pablo: “Manteneos unánimes y concordes con un mismo amor y un mismo sentir. No obréis por rivalidad ni por ostentación, dejaos guiar por la humildad y considerad siempre superiores a los demás. No os encerréis en vuestros intereses, sino buscad todos el interés de los demás. Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús.”Flp.2

Tengamos los sentimientos de Cristo Jesús. Para realizar nuestra misión miremos a Cristo y aprendamos de sus actitudes, palabras, sentimientos. Por mucho que hagamos y trabajemos por el Reino, si no lo hacemos desde el amor al hermano, desde la humildad, de nada nos sirve. Por que los pequeños, los pobres son los predilectos del señor y Jesús nos pide que vivamos abiertos a las necesidades de los demás, que busquemos el interés, el bien de los hermanos.

Dios te ha regalado hermanos para que cuides de ellos…

Nuestra Misión; La Hospitalidad es ser reflejo, testigos de que cristo misericordioso, buen Samaritano, permanecer vivo en medio de nosotros.

Vivamos la Hospitalidad desde Cristo,  desde nuestro Si  de cada día.

 

¡Setenta veces siete!

Hasta Setenta veces siete…

Nos habla de inmensidad, de exageración…

Se  nos dice que el perdón es sin límites y también generosidad, pues no debemos estar midiendo hasta donde…, ni a quien…, se nos pide darnos sin esperar nada a cambio. Vivir en el corazón de Dios que es bondad, generosidad, misericordia.

Me viene al recuerdo una historia que podemos encontrar en las redes:

“Una joven esperaba el embarque de su vuelo en un gran aeropuerto. Como tenía una larga espera ante sí, decidió comprarse un buen libro y también se compró un paquete de galletas. Se sentó lo más cómodamente que pudo y se puso tranquilamente a leer, dispuesta a pasar un buen rato de descanso. Al lado de su asiento donde se encontraba el paquete de galletas, un hombre abrió una revista y se puso a leer. Cuando ella cogió una galleta, el hombre también cogió una. Ella se sintió irritada por este comportamiento, pero no dijo nada, contentándose con pensar: “Qué cara dura”. Cada vez que cogía una galleta, el hombre hacía lo mismo. Ella se iba enfadando cada vez más, pero no quería hacer un espectáculo. Cuando solo quedaba una galleta pensó; ¿qué va a hacer ahora este imbécil? El hombre cogió la última galleta, la partió en dos y le dio la mitad. “Bueno, esto ya era demasiado…” ¡Estaba muy enfadada! En un arranque de genio, cogió su libro y sus cosas y salió disparada hacía la sala de embarque. Cuando se sentó en su asiento del avión, abrió su bolso y… con gran sorpresa descubrió su paquete de galletas intacto y cerrado.

¡Se sintió tan mal! No comprendía cómo se había podido equivocar… Había olvidado que guardó su paquete de galletas en su bolso. El hombre había compartido con ella sus galletas sin ningún problema, sin rencor, sin explicaciones de ningún tipo…mientras ella se había enfadado tanto, pensando que había tenido que compartir sus galletas con él… y ahora no tenía ninguna posibilidad de explicarse, ni de pedirle disculpas.

Hay cuatro cosas que no podremos recuperar nunca más:

Una piedra…después de haberla tirado.

Una palabra…después de haberla dicho.

Una ocasión… después de haberla perdido.

El tiempo…cuando ya ha pasado.”

Esto puede ilustrar la actitud de un cristiano, la generosidad es una clara manifestación de nobleza de espíritu y grandeza de corazón que pueda dar una persona. En nuestra sociedad donde crece el individualismo, el egoísmo y la competitividad, podemos decir que la generosidad nos hace más personas, nos libera del rencor, nos enseña a vivir reconciliados con nosotros mismo y por ello con los demás.

Porque Dios nos llama a un Amor de Máximos, es todo un proyecto, un horizonte que tira de nosotros hacia adelante .¿Estas dispuesto a realizarlo en tu Vida?

 

“Hasta setenta veces siete”

 

¿Exageración? …

No,      GENEROSIDAD

 

Vive la Hospitalidad

Desde El en Hospitalidad

Me sedujiste señor… y mi alama tiene ansia de ti, sed de conocerte, amarte y darte a conocer a mis Hermanos.  Hoy nos dices quien quiera seguirme que tome su Cruz… Si, seguirte conlleva tomar las cruces de nuestra vida y pero esa cruz es llevadera porque tú nos sostienes.  Me enseñas que la cruz no es un camino  para “conseguir” el cielo, sino Vida derramada por hacer verdad Tu sueño. Al comienzo de este nuevo curso, es bueno pedirle al Señor que nos siga dando la fuerza para continuar en este camino del amor. Que le de cuerda a nuestros relojes, que espabile nuestro corazón, que abra nuestros oídos… que nos enseñe a hacer el camino desde Él.

Convencidos de que el Señor sigue llamando a cada uno a una misión, a una vocación y a un estilo de vida, religiosas y laicos estamos llamados a realizar juntos la obra hospitalaria desde el compromiso, la entrega y la confianza en que el Señor nos alienta y acompaña. ¿Cuál es tu compromiso?

 Vive La Hospitalidad desde Él