Testimonio Campo de Trabajo Mondragón 2017

 

Iniciamos el verano con nuestros campos de trabajo, la semana pasada un grupo de jóvenes de diferentes ciudades de España han participado en el centro Aita Menni de Mondragón, los jóvenes han vivido una experiencia intensa de encuentro y servicio con los residentes del centro. Os dejamos su testimonio contado en primera persona.

 

 

“Somos un grupo de 12 jóvenes procedentes del colegio Jesuitas de Bilbao y Pamplona que nos hemos animado a sumergirnos durante esta semana en la vida del centro Aita Menni de Mondragón. Era algo nuevo para la mayoría de nosotros, ya que nunca habíamos estado en contacto con personas con enfermedad mental.

Y lo que a primera vista parecía ser algo intimidante, ha resultado ser una de las experiencias  más gratificantes que hemos vivido nunca. Una experiencia llena de vida, fe, esperanza e ilusión.

La acogida por parte de las hermanas y los trabajadores del centro fue inmejorable, transmitiéndonos desde el primer momento los valores hospitalarios que tanto les caracteriza. El querer servir en todo momento, la sensibilidad por los excluidos y la atención tan humana a los más necesitados…predominan por los pasillos de este hospital.

Además de ayudarnos a conocer esta realidad tan alejada de nuestro día a día, hemos podido abrir nuestro corazón a muchas personas con las que hemos compartido conversaciones, vivencias, testimonios…Y sobre todo, muchas emociones.

Han sido unos días en los que hemos aprendido a valorar la salud y la importancia de la entrega y el servicio. Así mismo, esta experiencia nos ha acercado un poco más a Dios, buscándole en todas las cosas, y viendo a Dios en los enfermos; tanto en sus sonrisas y palabras de agradecimiento, como en su dolor o sufrimiento.”

Haciendo experiencias de este tipo también puedes disfrutar del verano. Agradecemos todo lo vivido y compartido y deseamos que esta HOSPITALIDAD compartida haya llenado su vida, y sea algo que a partir de ahora de sentido también a sus vidas.

Agradecemos también la acogida de la comunidad, dando su tiempo y abriendo sus espacios para los jóvenes y al personal del centro que los ha acogido y acompañado y a todos los residentes que han posibilitado descubrir esta realidad, en la que la Vida se derrama y a todos se nos regala, alentando y enriqueciendo. ¡GRACIAS!

CAMPOS DE TRABAJO HOSPITALARIO

Como en años anteriores te invitamos a una experiencia diferente.

Una experiencia desde la fe.

Un verano lleno de solidaridad y hospitalidad.

Compartirás tu tiempo, tus ilusiones, tus capacidades y descubrirás un mundo de esperanza, lleno de ternura, escucha, comprensión, acogida.

Este verano,

¡Vive la Hospitalidad!

Mantén la Esperanza. No dejes de Soñar

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En diversos libros y por las redes podemos encontrar esta historia. Pero hoy quiero nuevamente compartirla.

“Una mañana de invierno, un hombre que salía a pasear cada día por la playa se sorprendió al ver miles de estrellas de mar sobre la arena, prácticamente estaba cubierta toda la orilla.

Se entristeció al observar el gran desastre, pues sabía que esas estrellas apenas podían vivir unos minutos fuera del agua. Resignado, comenzó a caminar con cuidado de no pisarlas, pensando en lo fugaz que es la vida, en lo rápido que puede acabar todo .A los pocos minutos, distinguió a lo lejos una pequeña figura que se movía velozmente entre la arena y el agua. En un principio pensó que podía tratarse de algún pequeño animal, pero al aproximarse descubrió que, en realidad, era una niña que no paraba de correr de un lado para otro: de la orilla a la arena, de la arena a la orilla. El hombre decidió acercarse un poco más para investigar qué ocurría:

-Hola -saludó.

-Hola -le respondió la niña.

-¿Qué haces corriendo de aquí para allá? -le preguntó con curiosidad. La niña se detuvo durante unos instantes, cogió aire y le miró a los ojos.

-¿No lo ves? -contestó sorprendida- Estoy devolviendo las estrellas al mar para que no se mueran. El hombre asintió con lástima.

-Sí, ya lo veo, pero no te das cuenta de que hay miles de estrellas en la arena, por muy rápido que vayas jamás podrás salvarlas a todas… tu esfuerzo no tiene sentido. La niña se agachó, cogió una estrella que estaba a sus pies y la lanzó con fuerza al mar.

Para esta sí que ha tenido sentido.”

Tomado de: Eloy Moreno. Adaptación cuento sufí.

Incluido en “Cuentos para entender el mundo

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Cada día en la vida Hospitalaria somos como esa niña. Miramos el verdadero valor de cada persona y no dejamos de soñar con hacer un mundo mejor. El verdadero valor de una persona no se encuentra en su inteligencia, ni en sus talentos, ni en sus habilidades, el auténtico valor de una persona, el más valioso, es esa capacidad generosa de situarse en el lugar del otro, de ser para otras personas.

Cada acto de amor que hagas, es una estrellita que devuelves al mar…Sé que en este mundo un solo gesto de ternura, de amabilidad y solidaridad tal vez nos puede parecer sin sentido. Pero si cada uno pone su grano de arena, lograremos que millones de personas en este mundo puedan tener una esperanza de vida.  La esperanza es una gran fuente de energía para transformar la vida. Nunca debemos dejar de Soñar, como nos dice repetidamente el papa Francisco: “No pierdan el encanto de soñar, ¡atrévanse a soñar!”

Decídete a salvar la estrella que está entre tus manos.

Vive la Hospitalidad.

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Faros de misericordia

2015-12-16_1633Recién inaugurado el Jubileo de la Misericordia, desde el equipo de Pastoral Juvenil queremos ofrecer a los jóvenes la posibilidad de que vivan este año desde el compromiso verdadero de servicio a los más necesitados, en algunos de nuestros centros.
Por eso, hemos lanzado una nueva actividad llamada ‘FAROS DE MISERICORDIA’, en la que ofrecemos nuestros centros para poder vivir una experiencia, más o menos largo, de encuentro, servicio, acogida y misericordia con las personas enfermas que atendemos.
Si tú o tu grupo estáis interesado en esta preciosa propuesta, puedes contactar con nosotros a través del responsable del centro que te interese o bien mandarnos un correo a pjhospitalaria@gmail.com y te daremos la información y te pondremos en contacto con la persona responsable del centro que convenga. ¡Os esperamos!

‘Su misericordia llega a sus fieles de generación en generación…’ Que no se frene esa misericordia que también nosotros hemos recibido del Padre… ¡llévala a otros!

El tríptico de información puedes descargarlo aquí.

Campos de trabajo en Sant Boi

11A lo largo de este verano, otros dos campos de trabajo se han realizado en Sant Boi.
Del 4 al 18 de julio, en el que han participado un grupo de jóvenes de Zaragoza, Barcelona y Madrid, acompañados, estos últimos, por un sacerdote, en total 19 participantes.
El segundo grupo empezó el 22 hasta el 1 de agosto, 37 jóvenes de Vitoria, del colegio de los marianistas.

En general, la valoración es súper positiva. Los jóvenes han vivido una experiencia de servicio, junto a residentes del área de rehabilitación y de personas con discapacidad intelectual y física, han valorado la experiencia como única y al terminarla todos se sentían con ganas de quedarse unos días más.

13El primer día llegaban para cenar, y después un encuentro donde con una pequeña dinámica realizábamos una pequeña presentación de la experiencia, y motivábamos a los jóvenes para que se pararan y pusieran nombres a los sentimientos que sentían ante el inició de la experiencia, se le presentaba el lema, y se les explicaba que los temas de reflexión girarían en torno a valores y contravalores, que debían conocer y experimentar si querían hacer realidad lo que el lema nos presentaba “SUMETE A LA HOSPITALIDAD”.

9Al día siguiente junto a las educadoras, Marta y Nuria, se les presentó el centro, la tipología de los usuarios con los que iban a compartir durante estos días y se le presentaron las actividades. Por la tarde el primer contacto fue ir al a plaza del ayuntamiento a compartir un helado.
Los días transcurrieron con actividades, sobretodo fuera del centro, ya que el campo lo planteamos como unas mini vacaciones para los residentes, por lo que organizamos muchas salidas por el pueblo, a Barcelona, fuentes de Montjuïc, a la piscina, a cenar, al cine…intentamos que sean variadas y divertidas.

1El día se comienza con el desayuno, una oración donde se les entrega el tema de reflexión, al que se les anima que lo lean a lo largo del día, porque por la noche después de cenar hay un tiempo para compartir la experiencia del día, e intentar situarnos óomo vivimos valores como la dignidad, el servicio, la gratuidad, la gratitud, escucha, la responsabilidad, todos ellos enmarcados desde el valor que los engloba todos que es la HOSPITALIDAD, vividos en la realidad que les presentamos junto a las personas con enfermedad mental y con discapacidad.
El día se termina con una oración. Según el grupo una película también ha sido motivadora al final de la jornada.

Pero que mejor que os hablen aquellos que han vivido la experiencia, con algunos de sus testimonios:

Este campo de trabajo supone un punto de inflexión para todos los que hemos participado en él. Hemos podido enfrentarnos a nuestros prejuicios e ideas preconcebidas que teníamos sobre las personas con enfermedades mentales. Ha sido también una experiencia que a muchos nos ha descubierto una realidad cercana, pero muchas veces olvidada por la sociedad.
3A nivel personal, he conocido a personas (no sólo pacientes) con unas ganas increíbles de vivir y de disfrutar de la vida. Personas que, aún con limitaciones, quieren comerse el mundo. Personas para las que ir a tomar un helado o simplemente dar una vuelta y charlar con alguien les colma de felicidad.
Hemos sido participes de un intercambio de gratitud, enseñanza y amistad. Una relación que la mayoría de nosotros nos ha llegado a lo más profundo del corazón y que ha conseguido sacudir nuestras base de pensamiento.
Indudablemente ha sido también una experiencia de fe. Una experiencia en la que hemos podido apreciar los valores cristianos que se ven reflejados en cada una de las personas que dedican su vida a cuidar de estas personas que tanta atención y afecto necesitan.
Solo me queda despedirme con un gracias. Un gracias sincero. Un gracias que va dedicado a las personas que han hecho posible que hayamos vivido en estos días, tantos momentos especiales. ¡Hasta pronto!

Luis

El primer día que llegué no sabía lo que me iba a encontrar. La primera vez que vi a los enfermos y se me acercaron me impactó. Gente de la calle por la que yo siento miedo a veces. ¿Quién me iba a decir que conectaría tan bien con esas personas? Si me lo hubieran avisado, no lo habría creído.
7He aprendido que todos somos iguales, nadie es más que nadie, y sobre todo, que todas las personas tienen derecho a una segunda oportunidad, y en definitiva a ser feliz. Estas personas me han enseñado a valorar todo lo que tengo: mi familia, mi entorno, mi vida… Me siento orgullosa de mi misma, cuando recuerdo todas las sonrisas que he sacado con mi presencia; solo con eso me siento satisfecha de haber aprendido a escuchar más, he aprendido lo que realmente es la empatía. De las señoras con discapacidad intelectual he aprendido a vivir con alegría, sin preocupaciones absurdas, he aprendido a comunicarme con signos, con gestos.
Esta experiencia me ha servido para madurar, preocuparme por lo que realmente merece la pena. He aprendido a servir a los demás, ayudar, a ser solidaria… Nunca pensé que esta experiencia me ayudaría tanto. Salgo de aquí con ganas de seguir ayudando a los demás, de escuchar a gente que necesita desahogarse, de seguir poniéndome en el lugar del otro y entender la vida desde su perspectiva.
He aprendido a ser más responsable, a mirar por los demás y pensar menos en mí.
Quiero dar las gracias a todas las personas que han formado parte de mi experiencia, tanto a los enfermos, porque en vez de ayudarles yo a ellos, me han ayudado ellos a mi; como a sor Ana: Gracias por ser así, como tú eres, con tu sensibilidad, bondad y buen corazón. Pero sobretodo quiero darle gracias a Dios, por dejarme estar aquí, por estar conmigo en mi camino siempre, y enseñarme realmente lo que es el amor.
He intentado expresar mi experiencia de la mejor forma posible, pero creo que cada persona lo vive de una forma distinta.
Si tuviera que describir esta experiencia en una sola palabra sería: inexplicable.
Este campo de trabajo me ha servido para darme cuenta que aquí no termina mi experiencia EN LA HOSPITALIDAD, SINO QUE ESTO SÓLO ACABA DE EMPEZAR. Sólo puedo decir gracias y ¡hasta la próxima!. Por que volveré.

Celia

Creo que la mejor forma de empezar es dando las gracias, por lo que hemos recibido y sobre todo con las ganas con lo que se nos ha facilitado todo. Uno de los principios que se busca es inculcar a los voluntarios la hospitalidad, la empatía, el respeto y el altruismo, pero lo que me impacta y al mismo tiempo el valor, es que no se enseña, se demuestra.
Recibir a 37 desconocidos, ceder la responsabilidad de unas personas que necesitan atención y darte cuenta de que aprendemos unos de los otros. Sorprende ver que llegas con miedo de afrontar una situación complicada con el tópico de “los locos del manicomio” y una sale con el sentimiento de que idiota ha sido por no ver que quizás ellos están mucho más cuerdos que tú.8
Has venido a su casa, te han recibido, dado de comer y compartido sus historias contigo, algo se queda de ti con ellos, pero mucho de ellos te los llevas contigo, un pensamiento que nos ha nacido a muchos de nosotros, es la pena que nos da que esta experiencia no pueda ser vivida por más personas. Es nostálgico y difícil de explicar algo que solo se puede entender con el abrazo de una señora que sin razón alguna ha decidido formar parte de ti.
Gracias de corazón por la experiencia vital, gracias por confiar en que este mundo puede ser mejor.

Hacer un mundo nuevo

En un encuentro con los jóvenes de Filipinas una niña le hizo una pregunta al Papa Francisco: ‘¿Por qué Dios permite que los niños sufran?’. Una pregunta que a Francisco le tocó el corazón.

En un mundo como en el que vivimos tan falto de amor, de acogida, de respeto, de generosidad, de humildad, de hospitalidad… no podemos dejar de pedirle al Señor que nos haga constructores de la paz como oraba San Francisco de Asís.

En este mes de Enero en que se celebra el día 30 el día de la Paz y la no Violencia, en este mes de Enero en que hemos acogido al niño Dios, sigamos rezando por la paz del mundo, por todos los cristianos perseguidos, por quienes viven a escondidas y por quienes no conocen el bien.

Dios de paz, en nuestras oscuridades tu presencia vienen a encender una llama interior.

Hermano Roger de Taizé.

La canción que os dejamos a continuación ha sido creada especialmente para trabajarla con los niños y jóvenes, pero puede servirnos de aliento a nosotros también para trabajar el corazón.

Hacer un mundo nuevo. – Mp3

Siempre imaginé un lugar
sin miedo a crecer,
Descubriendo tesoros tras la piel.
Un lugar mejor donde no haya hambre, corrupción;
Donde nadie te tire del vagón.

Formo parte de esta historia,
ya no tengo escapatoria
Y comprendo que yo tengo muchas cosas que aprender.

A sumar las diferencias,  a restar tanta violencia,
A multiplicar por cero el rencor.
Aprender a leer los ojos de tristeza  y sufrimiento
Y que con esfuerzo puedo ser mejor…
Y hacer un mundo nuevo.

Nadie vale más que nadie
por su plan de ahorros,
por nacer en lugares condenados a perder.
Risas de ocasión urgentes
para endulzar todo aguijón,
Donde el protagonista sea el perdón.

Formo parte de esta historia,
ya no tengo escapatoria
Y comprendo que yo tengo
muchas cosas que aprender.

A sumar las diferencias, a restar tanta violencia,
a multiplicar por cero el rencor.
Aprender a leer los ojos de tristeza y sufrimiento,
Y que con esfuerzo puedo ser mejor… Y hacer un mundo nuevo.

Donde se respire armonía, haya pan cada día,
Para todos mejor. Donde no haya buenos ni malos,
donde sobre armamento y kilos de comprensión.

Día Internacional de la Discapacidad

dia de la discapacidadEste año, el tema del Día Internacional de las Personas con Discapacidad es «El desarrollo sostenible: la promesa de la tecnología».

La tecnología ha transformado el mundo poniendo el conocimiento al alcance de todos y ofreciendo oportunidades antes inexistentes. Las personas con discapacidad pueden sacar enormes beneficios de esos adelantos, pero muchas no tienen acceso a esos instrumentos tan valiosos.

Debemos aprovechar el poder de la tecnología en favor del desarrollo para todos.
Con una tecnología guiada por los principios de la adaptación, la asistencia y la inclusión, las personas con discapacidad pueden aprovechar al máximo su potencial, en sus comunidades y sus lugares de trabajo.

Unamos nuestros esfuerzos para crear un futuro mejor que sea inclusivo, equitativo y sostenible para todos.

Ban Ki-moon

Desde los valores hospitalarios podemos hacer que las personas con discapacidad descubran cuantas capacidades pueden desarrollar.

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