Testimonios de Pascua 2013 (II)

Nos siguen llegando testimonios de las diferentes experiencias de Pascuas que hemos realizado este año junto con los Hermanos de San Juan de Dios y queremos compartirlas en el blog para que el testimonio se extienda a todos los rincones posibles.

FERNANDO

pascua2No soy yo mucho de compartir mis experiencias con desconocidos o de dar testimonio sobre algún momento importante de mi vida, es más nunca lo he hecho. Pero creo que esta ocasión merece que cambie de opinión, al igual que los cuatro días que he vivido en Ciempozuelos han hecho que cambie de parecer en muchas otras cosas.
Yo fui a la Pascua Hospitalaria sin saber muy bien donde me había metido, necesitaba un cambio en mi vida o por lo menos centrarme y ver hacia donde quería ir. Nunca había tenido experiencia de voluntariado de este tipo o algo por el estilo. Así me encontraba el primer día: sin rumbo en la vida y con bastante miedo a enfrentarme con algo desconocido para mí.
¿Miedo? Lo perdí con la primera sonrisa de la primera paciente que me presentaron. ¿Sin rumbo? Aún no lo he encontrado, pero ahora sé que se me ha abierto otra puerta, y lo que hay detrás me gusta.
Esta Semana Santa no sólo me ha servido para tener un primer contacto con este tipo de personas y para tener una primera experiencia con un voluntariado social. Si no el verme rodeado de 11 personas que se sienten como yo, que creen en lo que yo creo y que viven como a mí me gustaría vivir… eso es verdaderamente lo que más me ha tocado el corazón. Los primeros días nos explicaban la hermana Cristina y el hermano Ángel que no se puede amar sin sentirse amado. Una de tantas frases que he repetido monótonamente sin pararme a pensar cuál era su verdadero significado. Esta experiencia en Ciempozuelos ha hecho darme cuenta de lo que verdaderamente quiere decir: Dios me quiere, Jesús ha dado su vida por mí por AMOR y la capacidad de sentirse amado en ese grado es impresionante. Sólo cuando llegas a sentir que te está queriendo de ese modo es cuando tú no puedes obviarlo e intentas que algo pequeño de ese amor se te pegue y quieras que llegue a los demás.
Eso es lo que he sentido estos días, algo que necesitaba y algo por lo que le estoy muy agradecido a Dios y a: Ángel, Cristina, Pilar, Marcos, Inma, Esther, Irene, Manu, Elena, María, Elisabet, Teresa y Ana.

PILAR

Como cada jueves, aquí ante el Santísimo, aunque con una familia cristina más grande; os diré algunas palabras.
Me alegro de haber pasado la pascua en Ciempozuelos , creo que no elegimos ese lugar fue Él quien nos llevo a cada uno de nosotros.
Han sido días grandes desde la primera tarde, conocer uno a uno según íbamos llegando, de un lugar diferente y una edad distinta,cada uno con su historia y mi “Esperanza “.

pascua 1

Cada momento vivido ha sido hermoso desde el lavado de pies , el orar al Señor en la noche , preparación de la mesa de los Apóstoles, el Via-Crucis compartiendo las estaciones y sintiendo la cruz, la pesada cruz que Él llevo por nosotros, esa pasión vivida la noche de viernes Santo, y la emoción más grande vivida la resurrección del Señor. Y todo lo que conlleva la preparación de todos esos actos, que gracias a los HERMANOS (Cristina y Ángel ) fue posible .

Hermoso fue también el cariño dado y recibido de los enfermos en los centros tanto San Benito Menni como el de San Juan de Dios. He sido feliz , en uno como el otro, sin olvidar ese desierto del sábado que te ayuda a ser más fuerte.

Y por ultimo la convivencia con el grupo, todo del principio a fin es y fue importante, no sabría decir que momento fue más impresionante pues hubo muchos , lo que me llama la atención 14 personas con ideas distintas pero aman a solo uno, a Él, al más grande, al resucitado .

Terminé la pascua con la misma palabra que empecé, ” Esperanza “. Que, cuando llegue el dolor, que yo sé que llegará, no se me enturbie el amor ni se me nuble la paz.

Un abrazo

MIRIAM

Hola a todos,

CSC_0351Mi nombre es Myriam y soy Diplomada en Turismo, aunque como muchos españoles estoy actualmente en paro. Es curioso porque mi trabajo consiste en hacer agradable la estancia de los turistas en mi tierra, es decir ser “hospitalaria” con el que viene de fuera. Tiene gracia, cuando una decide pasar la Semana Santa celebrando la Pascua Hospitalaria organizada por los Hermanos de San Juan de Dios y las Hermanas Hospitalarias.

A los Hermanos de San Juan de Dios los conocí a través de la Misioneras de la Inmaculada Concepción hace dos años. Y, con ellos celebré la Pascua en Cantalejo. Aquella fue una experiencia arrolladoramente alegre.

El año pasado, por motivos personales, no pude repetir la experiencia y eché mucho de menos el vivir compartiendo y saliendo de uno mismo la Semana Santa.

Este año, me vuelvo a dejar llevar y, decido celebrar la Pascua en Santa María de la Paz al lado de las personas que no tienen hogar. Suena muy bonito pero, reconozco que iba con muchos temores, prejuicios e inseguridades sobre si yo sería capaz de llegar a estas personas.

Sin embargo, nada más llegar y poner los pies en el centro todos esos miedos empezaron a desaparecer y todo ha sido muy fácil. Para mí ha sido una sacudida fuerte de Dios, quien a través de cada uno de esos rostros con nombres y apellidos sin hogar me han dado dos lecciones: HUMILDAD Y DIGNIDAD.

Otros de los platos fuertes de esta Pascua ha sido la oración. Esos momentos de encuentro a solas con Dios o encuentros comunitarios que eran el combustible para poder servir al que te necesita.

¿Lo que más me ha sorprendido? LA ALEGRÍA. Seguro que más de uno pensará que en un lugar así no puede existir, pues sí. En estos días ha reinado la risa y la sonrisa. Y, por otro lado volver a descubrir la importancia de la vida consagrada. En esta ocasión he podido conocer a través de la hermana Mª José, la labor de las Hermanas Hospitalarias con nuestros mayores, enfermos mentales, disminuidos físicos y psíquicos… los preferidos de Dios. Prometo visitaros y conoceros mejor.

Y, bueno no podría terminar este testimonio sin hacer mención del grupo compañeros: gracias a Juan Antonio, Pablo y Alberto por hacernos sentir en casa. Gracias a Irene, Maialen, Aitor, Mª José, Mati, Jesús, Ángela y Pedro por dejarme formar parte de vuestras vidas. Gracias al personal laboral de Santa Mª de la Paz por enseñarme que en el trabajo también se puede hacer pastoral. Gracias a los voluntarios por dejarnos compartir sus quehaceres.

Y, sobre todo, GRACIAS a todos esos rostros de Santa María de la Paz que me han acercado a Cristo Crucificado y han hecho posible que Jesús vuelva a resucitar en mi vida.

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Un pensamiento en “Testimonios de Pascua 2013 (II)

  1. ESTIMADAS HERMANAS HOSPITALARIAS Y HERMANOS DE SAN JUAN DE DIOS DE LA PASTORAL JUVENIL:

    ¡BUENAS TARDES Y FELIZ JORNADA Y FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN! ¡FELICIDADES POR VUESTRO TRABAJO EN LAS PASCUAS JUVENILES! Al escuchar estos testimonios primero uno siente alegría y lo contrasta con las noticias que lee en la prensa y en los medios de comunicación. También experimenta que la HOSPITALIDAD es un regalo para nuestro mundo y una nuestra sociedad actual y me alegro de que la experiencia haya unido a Hermanas Y Hermanos y los que junto a ell@s caminamos y también que las personas afectadas por una enfermedad mental o por la exclusión social son evangelizadoras. Un fuerte abrazo desde el Centro de las Hospitalarias en Santander de:
    IÑAKI

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