Dios, ante todo, es aquel que llama a la vida. Y en esta llamada enseguida manifiesta algunas característica de su voluntad de salvación… La iniciativa es toda divina y habla de la grandeza de un amor tan intenso que es capaz de determinar la existencia del amado… Todos nosotros hemos venido a la vida porque una voluntad buena nos ha amado aún antes de que fuéramos. ¡Y esto es un misterio!…
Llamándonos por nuestro nombre, dándonos la vida y confiándonos una misión, según un proyecto pensado a propósito para cada uno de nosotros.
La consagración:desafío de los jóvenes de hoy, Cencini
RESPUESTA GENEROSA a esa llamada fue Mª JOSEFA RECIO.

Su historia de mujer consagrada fue como un relámpago, su vida unió la salida y la puesta del sol, pero su acción profética dejó en la Congregación el color rojo del heroísmo, símbolo de la hospitalidad encarnada hasta la médula de los huesos y expresada en forma de humildad y servicio.
Un puente entre dos locuras (L. Martins de Faria)
